«Queridos homosexuales, no sois normales, ¡haceros a la idea»

Un libro escrito por el general Roberto Vannacci, con un extraordinario currículum militar, causa una gran escándalo en Italia y se convierte en un delicado caso político al crear tensión y división en el Gobierno. Vannacci, 54 años, exjefe de la Brigada Paracaidistas ‘Folgore’, una de las grandes unidades del Ejército italiano, ha escrito ‘Il mondo al contrario’ (‘El mundo al revés’), un volumen de 357 páginas, publicado el 10 de agosto, que ocupa el primer puesto entre los libros más vendidos de Amazon. El general se aleja totalmente de lo políticamente correcto y es acusado de sexismo y homófobo.

Vannacci «dispara» contra inmigrantes, homosexuales, feministas, ecologistas, animalistas, judíos y con lo que él llama la «dictadura de las minorías», que describe así en la contraportada: «Cuando los ocupantes ilegales de las viviendas prevalecen sobre sus legítimos dueños, cuando se gasta más en un inmigrante irregular que en la pensión mínima de un compatriota; cuando la defensa extrema contra el infractor que entra en tu domicilio es motivo de un proceso judicial; cuando nos vemos obligados a adoptar las medidas contra la contaminación más estrictas y costosas, pero a los productores de casi todos los gases que alteran el clima no les importa y prosperan (…); cuando llamarse padre o madre se vuelve discriminatorio, incómodo y excluyente porque choca con quienes no son padres o madres; cuando se alaba en voz alta la adopción de derechos cada vez más dispares sin prever un conjunto igualmente denso de deberes; cuando ya no sabes cómo llamar a una persona negra porque se considera ofensa cualquier adjetivo que se refiera al color muy evidente de su piel. Muchos llaman a esta condición Civilización y Progreso».

Inclusión y tolerancia

El general Vannacci tiene numerosas condecoraciones y ha participado en importantes misiones, desde los Balcanes hasta Libia, desde Afganistán hasta Irak. En el libro, muestra su desacuerdo con «las cuestionables reglas de inclusión y tolerancia impuestas por las minorías»; con «el lavado de cerebro de quienes quisieran favorecer la eliminación de todas las diferencias, incluso entre etnias, para no llamarlas razas»; y propone «el triunfo de la sabiduría y de las verdades objetivas».

El general subraya que quiere «representar de manera provocativa el estado de ánimo de todos aquellos que perciben en los acontecimientos cotidianos una tendencia general disonante y molesta que difiere ampliamente de lo que percibimos como sentimiento común, como la lógica y la racionalidad». Algunas de sus frases se destacan en los titulares de los medios, como esta que es la más citada: «Queridos homosexuales, no sois normales, ¡haceros a la idea!».

Para el general, «la normalidad es la heterosexualidad»: «Si todo te parece normal –añade–, es culpa de las tramas del ‘lobby’ gay internacional que prohibieron términos que hasta hace unos años estaban en nuestros diccionarios: pederasta, invertido, maricón… que ahora son términos de tribunal».

El libro ha desatado una tormenta política. El ministro de Defensa, Guido Crosetto, cofundador con Giorgia Meloni de Hermanos de Italia, considera que las opiniones del general Vannacci «desacreditan al Ejército, a la Defensa y a la Constitución». En consecuencia, lo ha destituido como director del Instituto Geográfico Militar de Florencia, una medida que ha contado con la aprobación del presidente de la República, Sergio Mattarella, jefe de las Fuerzas Armadas. La destitución del general ha sido criticada por el ala más derechista del Gobierno, en particular por el líder de la Liga, vicepresidente y ministro de Transportes, Matteo Salvini, que adopta una posición crítica contra el ministro de Defensa.

Polémica peligrosa

La enorme polémica surgida se considera delicada y peligrosa para el Gobierno, porque está dividiendo incluso a Hermanos de Italia. De ello se aprovecha Salvini, para ampliar su consenso político. El líder de la Liga llamó al general y tras mantener una conversación «cordial», le expresó su aprecio y total apoyo, en un directo de Facebook: «Compraré este libro, que ha sido señalado como un peligro –dijo Salvini–; antes de juzgar conviene leer y comprender. Ha salvado la patria. Tiene el derecho y el deber de expresar sus pensamientos».

El subsecretario de Cultura, Vittorio Sgarbi, criticó al ministro de Defensa y elogió al general: «Llamé a Vannacci y he pedido el libro, que está lleno de cosas de sentido común en la misma línea del pensamiento del Papa Francisco».

También la izquierda intenta aprovechar la división del Gobierno, pidiendo a Meloni que aclare su posición. La primera ministra mantiene silencio, lo que evidencia su dificultad: por un lado, Meloni no puede negar tesis que no están muy alejadas de las que defendía sobre todo cuando estaba en la oposición, corriendo el riesgo de perder votos en la derecha; por otra parte, no puede desmentir a su ministro de Defensa.

Una declaración –seguramente acordada con Meloni– del coordinador nacional de Hermanos de Italia, el diputado Giovanni Donzelli, se aleja del ministro Defensa y apoya al general: «No depende del Partido Democrático decidir qué se puede o no escribir en los libros. En una democracia liberal no es tarea de la política examinar la corrección moral de los contenidos de los escritos. Ni del Gobierno, ni de un partido de la minoría».

Mientras, Vannacci afirma que no cambia ni un milímetro sus ideas expresadas en ‘El mundo al revés: «La libertad de expresión está garantizada por la Constitución y me ocupo de asuntos de dominio público. Lucho contra el pensamiento único».